La profesión de Detective Privado está regulada por la Ley 23/92, de 30 de Julio, de Seguridad Privada y por su posterior desarrollo reglamentario, Real Decreto 2364/1994, de 9 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de Seguridad Privada.

Esta Ley dice en su Artículo 19:

1. Los Detectives Privados, a solicitud de personas físicas o jurídicas, se encargarán:

a) De obtener y aportar información y pruebas sobre conductas o hechos privados.

b) De la Investigación de delitos perseguibles sólo a instancia de parte por encargo de los legitimados en el proceso penal.

c) De la Vigilancia en ferias, hoteles, exposiciones o ámbitos análogos.

El Reglamento de Seguridad Privada describe en su Artículo 101.2: “Se considerarán conductas o hechos privados los que afecten al ámbito económico, laboral, financiero, y en general, a la vida personal, familiar o social, exceptuada la que se desarrolle en los domicilios o lugares reservados”.